
Si la aerotermia por sí sola ya es el sistema de climatización más eficiente del mercado, imagina lo que ocurre cuando la alimentas con electricidad generada por tus propios paneles solares: el coste de calentar, enfriar y producir agua caliente en tu hogar se reduce prácticamente a cero durante las horas de sol. No es una promesa teórica; es la realidad de miles de hogares en España que ya han dado este paso.
En este artículo te explicamos cómo funciona esta combinación, qué ahorro puedes esperar, cuánto cuesta y por qué 2026 es el momento ideal para integrar ambos sistemas. Si todavía estás descubriendo qué es la aerotermia, te recomendamos empezar por nuestra guía introductoria.
La lógica detrás de esta integración es sencilla y poderosa. La aerotermia funciona mediante una bomba de calor que extrae hasta el 75% de la energía del aire exterior y la convierte en calor o frío útil para tu vivienda. Para hacer este trabajo, necesita electricidad: aproximadamente un 25% de la energía total que produce. Ahí es donde entran las placas solares fotovoltaicas.
Los paneles solares generan electricidad a partir de la radiación solar. Esa electricidad alimenta directamente la bomba de calor aerotérmica, de modo que el sistema completo funciona con dos fuentes renovables: el aire y el sol. El resultado es un circuito energético casi autosuficiente.
En la práctica, durante las horas de sol la aerotermia funciona alimentada por la energía fotovoltaica sin coste alguno. De noche o en días muy nublados, el sistema recurre a la red eléctrica convencional para seguir operando. Si además se incorpora una batería de almacenamiento, la energía solar sobrante del día se reserva para las horas nocturnas, elevando el autoconsumo por encima del 80%.
Más allá de la teoría, hay razones prácticas muy concretas que hacen de esta combinación la opción más inteligente del mercado.
Uno de los retos del autoconsumo fotovoltaico es que los paneles producen más energía de la que un hogar medio consume durante las horas centrales del día. Ese excedente se vierte a la red a un precio bajo (compensación de excedentes), lo que reduce la rentabilidad de la instalación. La aerotermia soluciona esto: es un gran consumidor de electricidad y puede programarse para funcionar precisamente en las horas de mayor producción solar. De esta forma, aprovechas al máximo tu propia energía en lugar de regalarla a la red.
El principal inconveniente de la aerotermia es que, a pesar de su alta eficiencia, consume electricidad. En un contexto de subidas constantes en el precio de la electricidad, ese consumo puede representar un gasto significativo, especialmente en invierno. Al producir tu propia electricidad con paneles solares, eliminas esa dependencia de los precios del mercado eléctrico.
La aerotermia tiene un coeficiente de rendimiento (COP) medio de 4, lo que significa que por cada kWh de electricidad que consume produce 4 kWh de energía térmica. Si ese kWh eléctrico proviene de tus paneles solares, lo has obtenido a coste cero. El resultado es calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria sin gasto energético durante buena parte del año.
Las cifras dependen del tamaño de la vivienda, la zona climática y el sistema que sustituyas, pero los datos de referencia son muy consistentes:
Para una vivienda unifamiliar de 100 m² con 4 habitantes, la combinación de aerotermia y paneles solares puede representar un ahorro de entre 1.200 € y 1.700 € anuales respecto a un sistema convencional de caldera con gas natural. Si quieres calcular con más detalle lo que supone para tu caso particular, consulta nuestro artículo sobre cuánto ahorro puedes lograr realmente con paneles solares.
La inversión inicial es, sin duda, el aspecto que más preocupa a los propietarios. Se trata de combinar dos instalaciones, lo que implica un desembolso significativo. Sin embargo, la amortización es más rápida de lo que parece.
| Concepto | Rango de precio |
|---|---|
| Sistema de aerotermia (bomba de calor + instalación) | 8.000 € – 12.000 € |
| Instalación fotovoltaica (5-6 kWp, 10-12 paneles) | 5.000 € – 8.000 € |
| Batería de almacenamiento (opcional, 5-10 kWh) | 3.000 € – 6.000 € |
| Total sin batería | 13.000 € – 20.000 € |
| Total con batería | 16.000 € – 26.000 € |
Estos rangos pueden reducirse significativamente gracias a las subvenciones autonómicas (como el Programa INEA en Andalucía, que cubre entre el 55% y el 65% de la instalación fotovoltaica con batería), las deducciones del IRPF (hasta un 40%) y las bonificaciones municipales en IBI e ICIO.
Sin subvenciones, el periodo medio de amortización se sitúa entre 6 y 9 años. Con subvenciones y deducciones fiscales, puede reducirse a 3-5 años. Teniendo en cuenta que la vida útil de una bomba de calor aerotérmica es de 20-25 años y la de los paneles solares supera los 25 años, el retorno de la inversión es muy favorable.
Una de las claves para que esta combinación sea realmente rentable es dimensionar correctamente la instalación fotovoltaica en relación con el consumo de la bomba de calor.
Como referencia general, si tu sistema de aerotermia tiene una potencia nominal de 8 kW térmicos, con un COP de 4 necesitará aproximadamente 2 kW eléctricos para funcionar. A este consumo hay que sumar el del resto del hogar (electrodomésticos, iluminación, etc.).
Para una vivienda unifamiliar media en el sur de España, una instalación de entre 4 kWp y 6 kWp (unas 8 a 12 placas) suele ser suficiente para cubrir gran parte del consumo de la bomba de calor más el consumo general del hogar. Si quieres saber qué tecnología se adapta mejor a tu caso, revisa nuestra comparativa de tipos de placas solares.
Esta integración es capaz de cubrir las tres grandes necesidades energéticas de una vivienda:
La bomba de calor aerotérmica extrae energía del aire exterior incluso en temperaturas bajas (funciona correctamente hasta -15 °C en modelos de gama alta) y la transfiere al interior de la vivienda. Los sistemas de distribución más eficientes para trabajar con aerotermia son el suelo radiante y los fancoils, ya que operan a baja temperatura, lo que maximiza el COP del equipo.
En verano, la bomba de calor invierte su ciclo y extrae el calor del interior de la vivienda hacia el exterior, funcionando como un sistema de aire acondicionado. La gran ventaja es que en verano las placas solares producen más energía, justo cuando más se necesita la refrigeración. La sinergia estacional es perfecta. Si actualmente utilizas un aire acondicionado convencional, puede interesarte consultar cómo medir su consumo real de energía para compararlo con lo que gastarías con aerotermia.
La producción de agua caliente es una de las aplicaciones donde la aerotermia brilla con más fuerza. Un aerotermo (bomba de calor para ACS) consume un 75% menos que un termo eléctrico convencional. Si además la electricidad la aportan los paneles solares, el coste de producir agua caliente es prácticamente nulo durante gran parte del año.
Instalar ambos sistemas es solo el primer paso. Para sacarles el máximo partido, conviene aplicar algunas estrategias:
Si ya tienes un sistema de aerotermia instalado, también puedes optimizar su rendimiento ajustando parámetros como las curvas de temperatura, los modos de funcionamiento y los horarios de operación.
Para poner esta combinación en perspectiva, veamos cómo se compara con otros sistemas habituales:
| Sistema | Coste anual estimado (vivienda 100 m²) | Emisiones CO₂ | Mantenimiento |
|---|---|---|---|
| Caldera de gasoil | 2.000 – 2.500 € | Altas | Revisión anual obligatoria |
| Caldera de gas natural | 1.200 – 1.600 € | Medias | Revisión cada 2 años |
| Aerotermia (sin solar) | 500 – 800 € | Bajas | Mínimo |
| Aerotermia + placas solares | 100 – 300 € | Casi nulas | Mínimo |
| Aerotermia + solar + batería | 50 – 150 € | Casi nulas | Mínimo |
La diferencia de coste operativo es abismal. Una familia que pasa de una caldera de gasoil a un sistema combinado de aerotermia con paneles solares puede ahorrar entre 1.700 € y 2.400 € al año. A lo largo de la vida útil del sistema (20-25 años), el ahorro acumulado supera fácilmente los 40.000 €.
El coste inicial no debe ser un freno, ya que existe un amplio abanico de ayudas que pueden reducirlo significativamente:
Además, tanto la aerotermia como la fotovoltaica se incluyen entre las actuaciones subvencionables de la mayoría de programas europeos y autonómicos de eficiencia energética. Al instalar ambos sistemas, puedes mejorar la calificación energética de tu propiedad de forma drástica (habitualmente se salta de la letra E o F a la A o B), lo que te da acceso a los tramos más altos de deducción fiscal.
La combinación de aerotermia y placas solares es especialmente rentable en:
En pisos y comunidades de vecinos también es viable, aunque requiere acuerdos entre propietarios para el uso de la cubierta y una correcta distribución de la producción solar.
Sí. La aerotermia funciona eficientemente incluso con temperaturas exteriores bajo cero (hasta -15 °C en equipos de gama alta). En invierno la producción solar es menor, por lo que parte de la electricidad se consumirá de la red, pero el ahorro sigue siendo muy significativo respecto a cualquier sistema convencional.
No es obligatorio, pero sí muy recomendable si quieres maximizar el autoconsumo. Sin batería, el ahorro se concentra en las horas de sol. Con batería, la aerotermia puede funcionar con energía solar almacenada durante la noche y las primeras horas de la mañana, que es cuando más se demanda calefacción y ACS.
Por supuesto. No es necesario instalar ambos sistemas a la vez. Si ya dispones de una bomba de calor aerotérmica, añadir paneles solares es un paso natural para reducir su coste de funcionamiento. Solo necesitas dimensionar la instalación fotovoltaica teniendo en cuenta el consumo de la bomba de calor.
La unidad exterior de la aerotermia ocupa un espacio similar al de un aire acondicionado grande (requiere una zona ventilada y accesible). En cuanto a los paneles solares, para una instalación de 5 kWp se necesitan aproximadamente 25-30 m² de tejado con buena orientación (sur o sureste). Los equipos modernos son cada vez más compactos y se adaptan a la mayoría de viviendas.
Ambos sistemas requieren un mantenimiento muy bajo en comparación con calderas convencionales. La bomba de calor necesita una revisión anual básica (limpieza de filtros, comprobación de presiones) y los paneles solares solo requieren una limpieza periódica y supervisión del inversor. No hay combustión, no hay humos y no hay riesgo de fugas de gas.
La integración de aerotermia y placas solares es, hoy por hoy, la solución más eficiente, rentable y sostenible para climatizar una vivienda en España. Con un ahorro operativo que puede alcanzar el 90%, una vida útil superior a 20 años y un marco de ayudas que reduce drásticamente la inversión inicial, no hay combinación que ofrezca una relación coste-beneficio comparable.
En Andalucía, con más de 3.000 horas de sol y las nuevas subvenciones del Programa INEA, el momento de dar este paso es ahora. En Energy Shift Consulting diseñamos sistemas combinados de aerotermia y energía solar adaptados a las necesidades reales de cada hogar. Si quieres saber cómo sería tu proyecto, solicita tu estudio personalizado sin compromiso.


